El que fuera jefe supremo de los talibán, el mulá Mohamed Omar, ordenó el pasado 26 de febrero la destrucción de todas las estatuas de Afganistán pertenecientes a las épocas preislámicas, «porque representan a las divinidades de los infieles».
Afganistán posee un legado histórico y artístico único. Su situación en el centro de la Ruta de la Seda convirtió este territorio en el crisol y punto de encuentro de las culturas clásicas de Oriente y Occidente. Veinticinco años de guerra civil, unidos a la falta de interés y a los continuos saqueos, han empobrecido dramáticamente este rico patrimonio.
Los talibán destruyeron casi todo el legado, incluida la cuarta parte de los budas gigantes de Bamiyan.
|