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| Las 65 habitaciones del hotel son
diferentes, pero comparten un diseño
a medio camino entre el cómic
y el clasicismo escocés. |
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Tiene todos los elementos del glamour urbano que distingue
a Glasgow, y reúne las condiciones para que te
sientas como una estrella de rock. En el Art House
paran muchos cantantes famosos en sus visitas a la ciudad,
quizá guiados por una de sus nativas más
célebres, Sharleen Spiteri (Texas).
El edificio que alberga al hotel fue construido en 1911
siguiendo los cánones más modernos de la
época, algo que se ha aprovechado en su restauración
para interpretar los clásicos iconos escoceses
desde un punto de vista innovador. Priman los colores
rojos, púrpuras y dorados, creando un ambiente
muy cálido que se agradece en la húmeda
Glasgow.
En este caso el diseño vanguardista del mobiliario
no es sinónimo de incomodidad, sino todo lo contrario.
Todas las habitaciones, incluso las más pequeñas,
cuentan con butacas y sofás, buenas alfombras,
altos techos, grandes ventanales y elementos de aire
cosmopolita. |