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En contra de la idea que muchos puedan tener sobre las casas
de huéspedes como lugares sórdidos, oscuros
y sucios, éste es un claro ejemplo de que existen pequeños
tesoros escondidos aún por descubrir. A éste
en concreto hay que añadirle el estar emplazado en
uno de los barrios madrileños más de moda
en este momento, Chueca.
Ignazio, un joven italiano amante del buen gusto y experto
en el trato con la clientela, ha sabido impregnar cada rincón
de la casa de un ambiente cálido y acogedor
que invita a descubrir los laberínticos pasillos
decorados con largas cortinas rojas y multitud de espejos
que la recorren.
La Dolce Vita ha tratado de conservar intacta la magia
del antiguo piso. Techos altos y suelos de cerámica
de principios del siglo XX que parecen verdaderas alfombras
conducen hasta las 18 habitaciones con que cuenta.
La oferta de las estancias es variada: individuales, dobles
y alguna triple (una de ellas con chimenea) que no
escatiman en detalles en su decoración ( en gran parte
firma Becara), como estrellas o lunas iluminadas que
actúan como originales cabeceros. Todas cuentan
con televisión, calefacción, ventilador de techo
y armarios. Los baños, tanto los privados como los
comunes, están perfectamente equipados y limpios. El
mayor inconveniente lo presentan los de algunas habitaciones
que lo tienen integrado, pues no hay una pared que
separe los sanitarios del resto de la estancia.
En algunos cuartos sería de agradecer algo más
de espacio, pero ese es un inconveniente leve frente al
encanto de la decoración. Los huéspedes de sueño
ligero descansarán mejor en las habitaciones interiores,
que, aunque carecen de los encantadores balcones con geranios
de las otras, son más silenciosas.
En cuanto a las zonas comunes, la Dolce Vita tiene
un área reservada para la conexión a Internet
y una cocina donde se sirve el desayuno que va incluido en
el precio.
Tarifas sin competencia, un ambiente muy acogedor y un
trato excepcional son algunas de las claves del triunfo
de esta casa de huéspedes, que quizá pocos conocen
pero que ya son clientela fija.
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